Jóvenes infractores en Boyacá aprenden la lección: ahora mostraron sus habilidades en la cocina

Segundas oportunidades es un programa modelo en el país que beneficia a jóvenes recluidos en la Casa del Menor en Tunja.

Con mis compañeros hemos entendido la lección y estamos es aprovechando para aprender cosas buenas, porque salíamos a la calle a hacer cosas malas y si hubiéramos seguido en lo que estábamos, varios de nosotros ya ni estaríamos vivos. Esta realmente es una segunda oportunidad para quienes estamos resocializándonos”, dijo uno de los jóvenes favorecidos.

El proyecto arrancó hace tres meses y los jóvenes han recibido capacitación durante dos meses en mesa, cocina, bar, de tal manera que al cumplir su pena, se puedan resocializar mucho más rápido gracias a la capacitación que recibieron en el reconocido establecimiento.

“Segundas oportunidades es un proyecto que maneja la Casa del Menor Marco Fidel Suárez buscando espacios, escenarios, actividades que promuevan en los adolescentes que hacen parte del sistema de responsabilidad penal, actividades que les permitan vincularse de una manera más activa al sistema comercial, convocar a las entidades que sean generadoras de empleo y mostrar al departamento estas habilidades para que sean visibles”, explicó Stephanie Escobar Jiménez, directora del lugar.

La directora de la casa del menor añadió que lo que hicieron fue precisamente brindar una segunda oportunidad a los jóvenes que hacen parte de este programa de responsabilidad penal en Tunja, como un apoyo de la empresa Bruder, para contribuir en su reintegro a la sociedad.

Los jóvenes prepararon un plato especializado con tres tipos de carne, con una entrada vegana, un coctel sin alcohol y pusieron a prueba todas las habilidades de lo que aprendieron durante las capacitaciones.

“Estamos presentando las ‘Segundas Oportunidades’, un hermoso programa liderado por nuestra directora de la Casa del Menor que busca que jóvenes que cometieron errores por las circunstancias vividas en su entorno tengan oportunidades gracias a la empresa privada y a la empresa pública”, manifestó el gobernador Ramiro Barragán.

Del proyecto hicieron parte 15 jóvenes que están cumpliendo una sanción privativa de la libertad y en otros tipos de sanciones a algunas mujeres vinculadas, que fueron los encargados de adelantar una cena especial, a la que se invitó a diferentes personalidades del departamento.

A ellos se les dieron talleres de tres horas en los que aprendieron sobre manejo de alimentos, buenas prácticas de manufactura, limpieza y desinfección, ensamble del plato, cortes de la carne, manejo de coctelería, postres y cocteles, platos especializados, entre otros”, comentó Héctor Martínez, gerente de la cervecería y gastrobar Bruder.

La vocera de la casa del menor añadió que es la primera vez que se muestra de esta manera el proyecto, con el objetivo de hacerlos visibles ante la empresa privada que los pueda vincular laboralmente y de esta manera no solo se les estaría dando una segunda oportunidad, sino que se les estaría aportando a un nuevo proyecto de vida y a reducir la reincidencia.

“Esto realmente es muy importante, porque es un trabajo que se hace desde esta casa para prevenir y esto contribuye, para que Boyacá sea uno de los departamentos con más baja incidencia de delitos por parte de menores de edad y gracias a un trabajo de prevención que adelantamos”, explicó la gerente.

Los responsables de los talleres, fueron precisamente los gerentes de servicio, de calidad, y los responsables de la cocina del reconocido gastrobar en la sede del centro comercial Viva Tunja.

“Lo que quisimos fue dar un apoyo adicional a la llamada responsabilidad social empresarial y lo que buscábamos era que les quedara algo, que aprendieran, que tuvieran algo productivo para hacer, porque a veces las empresas giran o hacen donaciones, pero nosotros no queríamos que fuera solo entregar un dinero”, recalcó Héctor Martínez.

Fuente: Boyacá Siete Días

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