Boyacá le sigue apostando al no uso de bolsas plásticas.

Rescatar los buenos hábitos ancestrales como el uso del canasto, las bolsas de fique o tela fabricados con elementos que son reutilizables y biodegradables, y que vuelven a la tierra sin causar mayores impactos sobre los recursos naturales.

Ese es el objetivo la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Boyacá que viene avanzando en el proceso de prohibición de plásticos de un solo uso.

El anuncio lo hicieron apropósito de la reciente celebración del Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico con un objetivo claro: reducir las bolsas de plástico de un solo uso y fomentar su consumo responsable para que no sean perjudiciales para el medio ambiente.

Y para esto la dependencia departamental viene promoviendo la eliminación de plásticos de un solo uso, impulsando estrategias, buenas prácticas y el consumo sostenible, desincentivando el uso de bolsas plásticas, a través del reemplazo de las mismas por elementos no contaminantes que sustituyan de forma efectiva y ambientalmente viable este tipo de elementos, que tienen tiempos prolongados de descomposición y que pueden durar en el ambiente más de 200 años.

Dentro de la estrategia de reducción de plásticos de un solo uso, la Secretaría de Ambiente continúa asesorando a todos los municipios desde los Comités Interinstitucionales de Educación Ambiental (CIDEAS) para que, mediante acuerdos municipales, se prohíban los plásticos de un solo uso en eventos o para funcionamiento y se aplique a todos sus procesos de contratación.

Ya siete municipios han hecho pública la prohibición o adoptado su propio acuerdo y otros 40 están en proceso teniendo en cuenta que las bolsas de plástico tardan más de 500 años en descomponerse y que se estima que cada persona gasta unas 230 bolsas de plástico al año.

Según estudios sobre la problemática, a los océanos llegan cerca de 12 millones de toneladas de plásticos cada año. Estos residuos suponen una grave amenaza para las especies marinas, hasta el punto de que uno de cada seis peces que se venden en las pescaderías contiene micro plásticos en sus estómagos. El plástico ya ha entrado en la cadena trófica.

“Dejar el planeta libre de bolsas de plástico requiere la implicación de todos los sectores de la sociedad, desde los gobiernos hasta el consumidor final. Vale la pena intentarlo porque todo el planeta saldrá beneficiado, se evitará la contaminación de mares y océanos, la pérdida de recursos naturales y la desaparición de ecosistemas muy valiosos”, dijeron en la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Boyacá.

Además, desde el gobierno departamental le hacen el llamado a los alcaldes para que adelanten jornadas de trueques en los que se entreguen canastos o bolsas de tela, a cambio de la entrega de plásticos que se tienen en los hogares y que normalmente se desechan en la basura.

Fuente: Boyacá7días

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.