Procedencia de la celebración de Halloween, desde la tradición celta hasta la víspera de una fiesta católica.

Sus inicios difieren mucho de lo que hoy es esa celebración, que llegó a nosotros directamente del festejo que se popularizó en los Estados Unidos, herencia de una tradición introducida por los irlandeses que arribaron a Norteamérica a mediados del siglo XIX.

El Halloween, o ‘noche de las brujas’ (como también se le conoce), tiene su origen en una festividad de los pueblos celtas de hace más de 3.000 años, conocida como ‘Samhain’.

Esta actividad se llevaba a cabo para celebrar el fin de la cosecha entre los habitantes de los antiguos territorios de Irlanda, Escocia, Inglaterra y parte de Francia, y coincidía con la terminación del verano, de ahí que el término ‘Samhain’ significara ‘final del verano’.

En esta celebración, que empezaba el 31 de octubre y concluía dos días después, los pobladores también se despedían de Lugh, dios del Sol, y se creía que los muertos aprovechaban esta conmemoración para volver a este mundo, por eso las familias acostumbraban a dejar comida y dulces a manera de ofrenda para sus ancestros fallecidos.

Inicialmente la Iglesia católica celebraba el Día de Todos los Santos el domingo antes de Pentecostés, pero esa tradición fue modificada por el papa Gregorio III, quien, en el siglo VIII, decidió trasladar esa solemnidad para el primero de noviembre.

Tal determinación sería trascendental en el nuevo nombre que adoptaría la fiesta de ‘Samhain’, que bajo la influencia del cristianismo pasó a llamarse ‘All Hallow´s Eve’ (‘La Víspera de Todos los Santos’).

Con el tiempo, al contraerse la expresión ‘All Hallow´s Eve’, terminó convertida en ‘Halloween’, palabra que se ha popularizado en el mundo.

A mediados del siglo XIX, a raíz de la gran hambruna en Irlanda, que empezó en 1845 y se prolongó por cuatro años más, cientos de miles de irlandeses se embarcaron con rumbo a los Estados Unidos.

De esta manera ingresa la costumbre de la celebración de Halloween a los Estados Unidos y poco a poco va adquiriendo una identidad propia, como la de los espantapájaros y las calabazas, al igual que el famoso ‘trick or treat’ (truco o trato), más conocido como ‘triki triki’.

En Estados Unidos el Halloween empezó a celebrarse como se conoce hoy día después de la Segunda Guerra Mundial, con desfiles en los que los participantes iban disfrazados.

El uso de disfraces se remonta a las celebraciones celtas, en las que utilizaban máscaras para alejar a los malos espíritus.

La entrega de dulces es una remembranza a la tradición de dejarles ofrendas a los muertos, que incluían comidas y dulces.

El Halloween ha servido de inspiración para muchas películas de terror.

Un episodio que cambió esta fiesta en Colombia

El martes 28 de octubre de 1980, el niño Nicolás Gómez Rodríguez, de escasos 17 meses de edad, cayó a un pozo de 74 metros de profundidad y 35 centímetros de diámetro, en la finca Andalucía, en las afueras de Pereira.

Esta noticia paralizó al país entero y por los medios de comunicación se transmitió paso a paso el rescate del infante, que, pese a los esfuerzos de entidades de socorro y particulares, no tuvo un final feliz.

El niño murió dentro del pozo y su cuerpo fue rescatado el viernes 31 de octubre en horas de la tarde.

Ese episodio llevó a las autoridades nacionales a cambiarle el nombre a la celebración del 31 de octubre, que se conocía como la ‘noche de las brujas’ y desde entonces se denominó el ‘día de los niños’.

Este año, por la pandemia del coronavirus, los niños no podrán salir con sus disfraces a pedir dulces. La fiesta de Halloween deberá celebrarse en casa y marcará otro hito en la historia de esta legendaria festividad.

Fuente: boyaca7dias.com.co

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