Hace 11 años inició un convenio para que, con recursos de la Secretaría de Educación de Yopal, la institución educativa Lucila Piragauta y el Inpec, habilitaran un programa educativo que permitiera a las personas privadas de la libertad, iniciar o continuar sus estudios de primaria, media y básica secundaria. Actualmente se atiende una población de 300 estudiantes.
Pensar en una cárcel es imaginarse muros y muros de cemento que no permiten incluso, que se filtren los rayos del sol en la mañana. Pero entrar a la Penitenciaría de Mediana Seguridad de La Guafilla en Yopal, es una experiencia distinta, hay una amplia zona verde, jardines muy bien cuidados, espacios deportivos y algo impensable, la sede de una institución educativa llamada Lucila Piragauta.
Pues este centro educativo ha liderado este proyecto de segundas oportunidades que consiste en asignar docentes para que dicten clases, para que las personas privadas de la libertad, puedan iniciar sus estudios o culminar su bachillerato.
“Estando acá en la cárcel, pude hacer lo que no hice cuando estaba libre en la calle”, narró una de las personas privadas de la libertad que se encuentra pagando una pena en la Penitenciaría de Mediana Seguridad de La Guafilla.
Con este programa más de 600 personas privadas de la libertad han logrado graduarse como bachilleres en los 11 años de existencia del programa.
Los maestros
Varias personas privadas de la libertad, coincidieron en que, a través de la educación, hallaron un sentido distinto a su vida; ven que tienen posibilidades de superarse y especialmente, quieren ser un referente en sus familias y en la sociedad de lo que no se debe hacer, porque las consecuencias las están pagando con una de las cosas más valiosas de una persona: su libertad.
Para que estas personas hayan llegado a ese punto, han pasado sufrimientos y angustias, que con la orientación de los 32 docentes de la institución educativa Lucila Piragauta, han logrado encontrar un camino que les permite soñar, a través de la lectura y el aprendizaje de diferentes áreas, aún cuando están tras las rejas.
José H Pérez Malpica, secretario de Educación de Yopal, resaltó el papel de los docentes que se desplazan diariamente hasta la penitenciaría y en contra jornada, dictan sus clases y logran que sus estudiantes, encuentren un sentido distinto a la vida que los llevó a estar privados de la libertad.
“La educación es un instrumento de reconciliación y de paz; la educación nos permitirá pasar la página del conflicto y nos ayudará a construir una sociedad más justa y eso lo vamos a lograr con apoyo de los maestros, pero también con el entusiasmo y la decisión que cada uno tomemos”, afirmó el secretario Pérez Malpica.
Pie de foto:
Entrar a la penitenciaría de Mediana Seguridad de La Guafilla en Yopal, es una experiencia distinta: hay una amplia zona verde, jardines muy bien cuidados y espacios deportivos. Foto: Archivo particular.
