Libey Yanira Vargas es una mujer oriunda del municipio de Otanche, que acaba de recibir del Ejército nacional la medalla Simona Duque de Álzate, como reconocimiento por tener a cuatro de sus seis hijos, prestando el servicio militar en el Batallón de Infantería N.º 37 Guardia Presidencial.
Con el alma rota, el corazón hinchado de orgullo y la seguridad de que tomó la mejor decisión para el futuro de sus hijos, esta madre boyacense se despidió de su única hija mujer Giselle Viviana que tiene 24 años, asimismo de Samuel Jaír de 21 años, y de sus hijos menores: los gemelos de 19 años Fabián Eduardo y José Gabriel Aguilar Vargas.
Por eso, durante la celebración de los 202 años del Día de Reclutamiento, en el campo de Paradas de la Escuela de Infantería, en Bogotá y acompañada de sus hijos fue condecorada de manos del brigadier general Oscar Alexander Tobar Soler, jefe de Estado Mayor Generador de Fuerza, con la medalla militar centenario servicios distinguidos al reclutamiento, Simona Duque de Álzate, la cual fue entregada por primera vez a una madre boyacense.
La medalla recibida por Libey Yanira, lleva el nombre de una de las más reconocidas heroínas: una mujer ilustre y de inmensas virtudes, símbolo de la guerra de Independencia de Colombia, al entregar en el año de 1800 a siete de sus ocho hijos al entonces teniente coronel José María Córdova, quien conmovido por este importante acto de amor a la patria aceptó incorporarlos a las tropas rebeldes.
Esta boyacense vive en la vereda Camilo de Otanche, en el occidente de Boyacá; es una mujer de campo, trabajadora y estricta, siempre pensando en el mejor futuro para sus hijos. Por eso, como les ocurre a la mayoría de quienes se van a prestar servicio militar, un día hablando con un familiar vio que por su difícil situación económica no era posible que sus hijos pudieran entrar a una universidad y pensó que seria buena idea que ingresarán a prestar el servicio militar.
Recuerda en su relato a Boyacá Sie7e Días, que luego de hablarlo con sus cuatro jóvenes, la mujer le contó a Álvaro Antonio Aguilar, padre de los jóvenes que ella iría a presentar a sus hijos al batallón Guardia Presidencial, para que prestaran su servicio militar, a lo que este le respondió: “usted qué va a llevar a los chinos al Guardia Presidencial, ese batallón es de ricos, nosotros los pobres qué vamos a poder llegar por allá”.
Esas palabras se le convirtieron en un reto a esta mujer de 47 años, “pues me dio como esa vaina, de que cómo nosotros vamos a ser menos que nadie, somos seres humanos igual que cualquiera, así tenga la plata que tenga; yo sé que puedo llevar mis hijos allá y se me convirtió en un reto”.
La decisión estaba tomada, los jóvenes listos e ilusionados, pero ahora encontraron el primer obstáculo, buscar el dinero para viajar hasta la capital del país, tarea que no sería tan fácil ya que tendrían que conseguir bastante dinero, porque serían cinco personas las que viajarían; pero eso no fue impedimento.
Libey como las mujeres boyacenses decididas y trabajadoras, escogió un cerdo que tenía en la finca, lo sacrificó y empezó a vender la carne entre los vecinos de la vereda consiguiendo 600 mil pesos que sirvieron para llevar a sus hijos al que sería su nuevo hogar.
“Yo los quiero ver como personas grandes, con mucho conocimiento, superados, que el día de mañana que yo ya no esté, que ellos digan esto lo hice porque mi mamá me apoyó, porque estuvo mi mamá ahí, que digan si nosotros somos algo es porque mi mamá nos ha respaldado, porque mi mamá nos dio la fuerza, la fortaleza en los momentos que la necesitamos, que se sientan orgullosos que tuvieron una mamá muy fuerte, muy luchadora”, le recalcó la mujer a Boyacá Sie7e Días, asegurando que todos los sacrificios valen la pena para que sus hijos estén bien.
Y agregó que está muy orgullosa de sus hijos, muy feliz con ellos, de ver que compartieron lo que ella quería para ellos: “Mis hijos no son personas malas, no son perezosos, ni flojos y por eso quiero que mis hijos sean personas trabajadoras”.
Hoy el Ejército Nacional exalta la valentía de esta madre boyacense, quien al igual que Simona Duque, tuvo un gesto de absoluto desapego y compromiso patrio, al llevar al mismo tiempo a sus cuatro hijos para prestar servicio militar y de este modo servirle al país.
“Esta acción no solo llena de orgullo al Ejército Nacional, sino que hoy Libey Yanira Vargas, nos permite recordar a esa heroína independentista, la matrona antioqueña de costumbres tradicionales, la mujer aguerrida que sin esperar nada a cambio contribuyó con su valor, sacrificio y amor patrio, entregando a lo más preciado que tenía, sus siete hijos, y ponerlos al servicio de la causa de la libertad”, dijo el brigadier general Oscar Alexander Tobar Soler, durante la ceremonia.
