El pésimo estado de las vías de las provincias de Oriente y Neira que ha empeorado en los últimos meses por las fuertes lluvias y el mal estado de las estructuras de los puentes, tiene hasta al obispo de esa región de Boyacá elevando su voz para que les presten ayuda.
Así es, monseñor Julio García, obispo de la Diócesis de Garagoa mediante comunicado exige para su comunidad “Justicia y Dignidad”.
El comunicado inicia: “La iglesia católica que peregrina en los municipios de Tibaná, Úmbita, Pachavita, Chinavita, Jenesano, Ramiriquí, Garagoa, Santa María y Chivor del departamento de Boyacá asumiendo la voz de los que no tienen voz y sintiendo el clamor de los humildes y sencillos, pide a las autoridades nacionales, departamentales y locales, la pronta y justa atención que garantice a un pueblo campesino, laborioso y altamente productivo, contar con carreteras y puentes que permitan su libre movilización y el mercado de sus productos”.
Continua Monseñor García en el comunicado: “La indiferencia, la indolencia y la mentira de los gobernantes frente a los graves problemas de nuestras gentes, indignan, perturban gravemente la paz y arremeten contra la dignidad de un pueblo honesto y trabajador. ¡Los campesinos y los humildes no pueden seguir siendo maltratados! Expresamos nuestra cercanía y solidaridad con las poblaciones incomunicadas y perjudicadas por esta terrible indiferencia, con las parroquias, los conductores, las Juntas de Acción Comunal, las Organizaciones Territoriales, los Organismos de Socorro y los campesinos y los sencillos. ¡Como Iglesia, seguiremos clamando justicia y promoviendo la dignidad!
Los habitantes de esta zona, al suroriente del departamento, están sufriendo las consecuencias del olvido de sus gobernantes ya que el pésimo estado de sus vías afecta el transporte y comercialización de los productos agrícolas, aumenta los costos de la canasta familiar, disminuye el turismo en la región y lo más grave atenta contra la salud y el bienestar de la comunidad, ya que muchos de los habitantes de esta zona se tienen que desplazar varias veces a la semana a Tunja para recibir atención médica y tratamientos especializados como diálisis ya que la región no cuenta con un centro de atención de tercer nivel.
