El Gobierno Nacional autorizó la aplicación de la eutanasia como parte del plan para controlar la creciente población de hipopótamos en Colombia, descendientes de los animales introducidos ilegalmente en la década de los 80 por el narcotraficante Pablo Escobar.
La decisión se da ante el acelerado aumento de esta especie invasora, que actualmente supera los 150 ejemplares y cuya reproducción podría elevar la cifra a más de 500 en los próximos años, generando un fuerte impacto ambiental en ecosistemas del Magdalena Medio.
De acuerdo con las autoridades ambientales, la medida contempla la intervención inicial de varios ejemplares mediante eutanasia, proceso que se realizaría bajo estrictos protocolos técnicos y científicos a partir del segundo semestre de 2026.
El Ministerio de Ambiente explicó que esta decisión responde a la necesidad urgente de proteger la biodiversidad, ya que los hipopótamos alteran el equilibrio de ríos y humedales, además de poner en riesgo especies nativas.
Aunque previamente se intentaron alternativas como la esterilización, el traslado a otros países y el confinamiento, estas opciones han resultado insuficientes debido a su alto costo y complejidad logística.
La medida ha generado reacciones divididas en el país. Mientras algunos sectores respaldan la decisión como una acción necesaria para preservar el medio ambiente, organizaciones animalistas han expresado su rechazo, señalando que existen otras soluciones que no implican la muerte de los animales.
El Gobierno aseguró que el plan integral también incluye acciones de control poblacional, monitoreo y manejo de los ejemplares, con una inversión que supera los 7.000 millones de pesos.
Esta situación vuelve a poner en debate uno de los problemas ambientales más complejos del país, en donde se enfrentan la protección de la fauna nativa y el bienestar animal.
