Manuel Moreno, un vendedor de 35 años, asesinó a cuatro personas. Tres eran de una misma familia.
“La calle está prácticamente de luto”. Los habitantes del barrio La Laguna, de la localidad de Fontibón, están conmocionados por la masacre que se registró en la mañana del pasado sábado 1.º de abril, que dejó como saldo cinco personas muertas, tres de las cuales eran de la misma familia.(Lea también: Masacre en Fontibón: quién era el hombre que cometió el crimen).
Hacia las 7:50 de la mañana, Edilma González, una mujer de 82 años, fue a cobrar el arriendo a uno de los residentes de la zona, Manuel Moreno, quien era vendedor de frutas en la zona franca, en el sector de Sabana Grande.
El sujeto, de unos 35 años y quien era originario de Istmina (Chocó), se estaba alojando en una pieza ubicada en la carrera 103A bis con 16C. “Lo que conocemos es que él estaba debiendo grandes sumas de dinero a prestamistas”, afirmó un habitante de la zona para EL TIEMPO.
Al parecer se encontraba retrasado en el pago, por lo que Edilma le advirtió que lo iba a sacar del lugar si no cumplía con la cuota, lo que habría desatado una fuerte discusión.
Moreno sacó un arma blanca y agredió a la mujer, causándole la muerte. Los testigos relatan que Julián Jaramillo, un hombre de 68 años, también resultó gravemente herido.“Fue trasladado al hospital de Fontibón en un bicitaxi, ya que las ambulancias no llegaron a tiempo”, relató uno de los vecinos. Instantes después, Moreno intentó fugarse por el techo de la vivienda. Una de las vecinas que presenciaban el hecho, Nelly Ovalle, de 82 años, decidió llamar a la Policía, pero lo que probablemente no sabía era que el hombre, altamente alterado, iba a caer en su hogar.(Además: Homicidios en Bogotá: el 36 % de los casos son por riñas o actos de intolerancia).
Nelly se encerró en el segundo piso y empezó a gritar en busca de ayuda. “Estaba pidiendo auxilio y decía que todos adentro estaban muertos”, relató una de las vecinas.En esta casa, Moreno asesinó a José Manuel Gutiérrez, de 84 años, quien era el esposo de Nellyy llevaba viviendo aproximadamente 30 años en el sector. “Era una persona demasiado hermosa. Él junto con su esposa eran gente que no se metía con nadie, unas personas muy humildes”, contó su vecina.También acabó con la vida del hijo de la pareja, identificado como Orlando Gutiérrez, de 52 años y quien tenía una discapacidad, y de la joven universitaria de 19 años Sofía Pulecio, quien era una de las nietas de Nelly y José Manuel.El sujeto logró subir al segundo piso de la vivienda hasta donde se encontraba Nelly. Según cuentan los testigos, trató de herirla en la cabeza, pero ella puso su mano para protegerse.(Siga leyendo: La mitad de los homicidios en Bogotá son sicariatos por ajuste de cuentas).
“Con el arma blanca le cortó dos dedos. Ella se lanzó de la ventana para salvarse. Los vecinos la ayudaron y la apartaron de la vivienda. Fue en cuestión de segundos”, contó una de los testigos. Los vecinos la ayudaron y la apartaron de la vivienda.
La Policía llegó de inmediato al lugar de los hechos e ingresó a la casa donde estaba el victimario. Moreno se abalanzó a lesionar a los uniformados en dos ocasiones, por lo que fue abatido.
«El CTI quedó con el arma del uniformado para realizar las pruebas de balística”, aseguraron las autoridades.
Aunque aún no se conocen sus antecedentes legales, habitantes del sector dicen que Moreno ya habría cometido delitos antes. «Los vecinos dicen que tenía muertos encima y aún seguía libre», afirmó una mujer que habita en el barrio.
El CTI de la Fiscalía está investigando los hechos para tratar de establecer el nexo que tenía el asesino con las víctimas.
Por otro lado, la Secretaría de Seguridad de Bogotá aseguró que el 36 por ciento de los homicidios en la ciudad se deben a riñas y casos de intolerancia. Además, Semana Santa es una de las épocas en las que más se presentan estos casos.
“Articulados con nuestra Policía, la Fiscalía y el Ejército Nacional, hacemos campañas en aras de prevenir cualquier hecho lamentable”, aseguró Óscar Gómez Heredia, secretario de Seguridad de la capital.
